Al observar los resultados de las negociaciones había un dato inusual y particularmente alejado a las demás, era el acuerdo que yo había firmado sintiéndome victorioso, claramente había algo mal, después de analizar la información nuevamente entendí cual había sido el error...Leí mal.
En la lectura inicial tuve un error en el cálculo, salte un dato por equivocación y llegué a la conclusión de que una negociación adecuada estaba por el orden de USD 42,5 - 44 MM. Este error lo apoyó y revalido mi compañero con su primera e ínfima oferta USD 30 MM. Con el juicio sesgado me enfoqué en conseguir los 42,5 a como diera lugar.
El acuerdo final me pareció adecuado, firmamos por 38 MM USD bajo la premisa de que los 4,5 MM USD (que completarían mis 42.5) se sumarían a la negociación en otros bienes que entraríamos a mirar con el fin de establecer una alianza comercial de largo plazo entre las dos compañías. Era arriesgado, pero estábamos trabajando dos compañías reconocidas con múltiples negocios por ejecutar en conjunto.
Resultó que el valor fue muy bajo y realmente desventajoso por error mío, viví personalmente la mayor enseñanza (en mi concepto) de la primera sesión, las negociaciones deben prepararse y no enfrentarse hasta tener la información clara.
Ahora, en los próximos ejercicios me tocará aprovechar la imagen de mal negociador que mostré en la primera sesión, afortunadamente los dueños de la empresa donde trabajo no vieron mi desempeño, soy Gerente en desarrollo de negocios, pero siempre debo hacerlo cerrando buenos tratos.
Carlos Ortiz